Tamaño: 1.1cm x 1.0cm
Imagina la dulce inocencia de un pequeño patito caminando torpemente por la hierba, orgulloso de llevar un sombrero de margarita recién recogida.
Estos pendientes pintados a mano de Robin Valley capturan esa misma explosión de alegría suave y primaveral. No están hechos para llamar la atención, sino para ser un compañero tranquilo y alegre, un recordatorio portátil para abrazar la diversión y no tomarse la vida demasiado en serio. Elaborados con madera de origen sostenible, estos pendientes ultraligeros cuentan con cierres hipoalergénicos para un uso completamente cómodo y sin irritaciones.
Son un regalo adorable para la chica que lee junto a la ventana, amantes de las tardes soleadas y cualquiera cuyo corazón se derrita por un poco de fantasía cotidiana.